Pedacitos

 No se puede romper un corazón que ya está roto.

Pero no por ello dejan de doler los daños que se le siguen causando.

Cada pedacito que sigue sin anexionarse a otro siente cada golpe con más intensidad porque está sólo, no tiene el apoyo de otro.

Y así cada pedacito se va haciendo más pedacitos poco a poco, y el portador de esos cachitos sigue sintiendo dolor y deseando que se conviertan en polvo, que desaparezca todo sentimiento, que se apaguen todas las emociones, que deje de palpitar rompiendo la huesos de la caja que lo protege y dejar... de respirar.


Comentarios

Entradas populares