El último adiós
Hola querida Yo, tal vez este sea el definitivo último adiós, tenía que despedirme de mi misma de alguna manera, así que lo hago escribiéndote.
No me voy a enrollar contando cómo me gustaría que me despidieran, alguién por ahí lo debe saber o imaginar, así que poco que hablar sobre ello, pero por si hay dudas, quiero algo tan sencillo como yo y tan friki cómo he sido siempre. Mis margaritas, mi Salem, y poca gente, aunque seguro que eso se cumplirá.
Nunca he dejado de quererme, pero para poder hacerlo he necesitado querer.
Quiero a todos los que no me quieren, a quienes me odian, a los que ni me conocen, quiero a la persona más importante de mi vida y por quién casi la doy para poder traerle a este mundo, espero que algún día se lo cuenten y aunque no se lo he sabido demostrar, entienda que es el amor más bonito de mis días.
Me voy queriendo, amando, aunque no sea correspondido, aunque él no lo sepa, aunque piense que le detesto u odio, aunque me haya callado tantas veces los te amo que me venían a los labios cuándo estábamos discutiendo. Me voy sintiendo un amor de verdad, en silencio pero haciéndole saber que le he necesitado desde que le conocí, que mis sueños eran sólo él, que mi primer pensamiento al despertar y cerrar los ojos cada noche era él. Que en los momentos malos me servía pensarle para que pudiera con ellos y me ayudaran a levantarme.
Me voy amándole querida Yo, con mis sueños guardados en el cajón desastre de mi corazón, con la fuerza que no he tenido para salir de ésta y poner un final a mí recorrido por la vida.
Me voy con el sentimiento más hermoso que se puede tener, el amor, ese que lo llena todo y no deja ningún vacío, el que pinta de esperanza la amargura e incendia cómo un volcán la piel y el alma en los momentos de deseo.
Me voy querida Yo, me despido y quiero que no haya más vidas después de esta porque sería muy jodido vivir otra, amándole sin poder tenerle.
Ya lo he vuelto a hacer, empecé queriendo escribir otra cosa, pero ya sabes quién es el epicentro de todo y que cómo me dice siempre él, voy a mí bola, siempre a mí bola, hasta escribiendo.
Este es el último adiós, o creo, ya llevo demasiadas vidas gastadas, y no tengo las de un gato, así que si es cómo ha de ser, te quiero Yo, y te quiero a ti, Tú.
Adiós...
Comentarios
Publicar un comentario