Retraerme

 Tengo la puta mala costumbre de retraerme, se me da fenomenal.

Cuando doy dos pasos adelante y consigo avanzar algo, si siento que estoy fallando, vuelvo los pasos hacía atrás. Sí, puede ser cobardía, un intento de escapar de lo que sé que me llevará a caer de nuevo por el mismo barranco, porque siempre caigo en el mismo, debo haberle cogido cariño, o gusto.

Soy estupenda en retraerme y esconderme en la más absoluta soledad, en el silencio, en la oscuridad que me hace sentirme cómoda y porqué no decirlo, especial.

Me retraigo en lo que digo cuándo siento miedo de que mis palabras hayan podido hacer daño, cuándo un episodio similar parece repetirse y no quiero llegar al final al que me llevará. 

Soy una cobarde y me gusta retraerme, qué le voy a hacer!, supongo que en mi defensa ante un juez diría, Señoría sólo trataba de hacer las cosas bien, aunque no sea la mejor excusa y me acabaran condenando a garrote vil y seguro que me retraería y diría, lo siento, no era mi intención.

Soy una adicta a retraerse, y me retraigo una y otra vez, así que no te acerques... escaparé.


Comentarios

Entradas populares