En lo malo
En lo malo, soy una de esas personas que puede no saber estar en los momentos buenos, y es que en esos todo el mundo estará cerca, y prefiero estar en los malos, cuando alguien grita pidiendo ayuda, y nadie se la da.
Hoy teniendo una crisis a consecuencia de algún acto por parte de otra persona que me ha parecido injusta y me ha hecho replantearme el ser buena persona. Me han venido varios recuerdos.
No podría contar con dos manos, las personas a las que sin conocer y sin pedirme ayuda, se la he dado. Momentos dolorosos en los que temía por sus vidas, en las que una simple frase captó mi atención, y ahí entraba en acción, sólo necesitaban hablar y que les dedicaran tiempo, no me importaba pasar noches sin dormir acompañando sus tormentos.
En ocasiones recuerdo leer u oír un quiero morir, ayúdame a hacerlo, y yo respondía, espera, vámonos junt@s. La reacción era casi siempre la misma...
Qué?, yo no quiero que tú te vayas, pero por qué tú? Y respondía... porque yo tampoco quiero que tú te vayas y por qué tú si y yo no?.
Llegué a sentir su dolor, la agonía que vivían, lloré mucho, también hice reír, sentí miedo, en una ocasión alguien me dijo que lo había hecho y esperaba que fuese rápido, me quedé paralizada y en la manera que pude sin tener muchos datos, conseguí que la atendieran y aunque se enfadó, un tiempo después pude saber por ella misma que se sentía feliz.
Logré llegar a entender que su sufrimiento era tan grande, que no había medicación que pudiera calmarlo, que la única solución que veían, era la de morir.
Les entendí perfectamente la primera vez que lo sentí en mis propias carnes, esa en que me hicieron tanto daño, que nada podía calmarme, no soportaba vivir por vivir, ni dormir, pasarme el día llorando, no sentir ganas ni de cuidarme, ni de cuidar de quién más me necesitaba. Los días transcurrían pensando en lo mismo y llegué a hacer varios intentos, a veces calmaba con el acto de hacerme daño físicamente, ese hacía desviar el dolor, pero cicatrizaban las heridas y el dolor continuaba. Yo no grité pidiendo ayuda, yo tuve que curarme sola, no quería arrastrar a nadie a mí dura condena.
Y hoy recordando todo ésto, debo de ser muy mala, debo de ser la peor persona de la tierra, del universo, pero prefiero ser mala y seguir siendo la que prefiere estar en los malos momentos, en lo malo... que en lo bueno todo el mundo quiere.
Comentarios
Publicar un comentario